El mes de noviembre lo dedicamos especialmente a la oración por los fieles difuntos. Comienza el mes con la solemnidad de Todos los Santos proclamando y celebrando la riqueza de la Iglesia en sus mejores hijos e hijas. Han sido fieles a la fe recibida, escucharon y meditaron en el corazón la Palabra, escucharon y dialogaron con Dios en la oración, celebraron la fe con la Iglesia, su vida se convirtió en la manifestación de la caridad del Señor. En definitiva, hombres y mujeres, configurados con Cristo, llenos del Espíritu, que su vida fueron las bienaventuranzas. El recuerdo por nuestros difuntos, el día 2, nos une, en la comunión, con todos aquellos hermanos y hermanas que ya terminaron su peregrinación en este mundo. En esta comunión nos acercamos a nuestros cementerios, rezamos por ellos con una plegaria agradecida, pedimos para ellos el perdón, la paz y la vida eterna. Novena de Ánimas: desde el día 3 hasta el 11 de noviembre a las 19,45. La Novena de Ánim...